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La jugadita de Saludcoop para comprar una clínica en Neiva

La jugadita de Saludcoop para comprar una clínica en Neiva

Con cartas marcadas, la cuestionada EPS adquirió además de hoteles de lujo y campos de golf, otras obras suntuarias desviando indebidamente los dineros que recibía para atender a los pacientes.

RICARDO AREIZA

Investigacioneshuila@gmail.com

Confirmado. La EPS Saludcoop EPS (ya liquidada), utilizó indebidamente los recursos del sistema de seguridad social que son de naturaleza parafiscal para fines distintos a la exclusiva prestación de los servicios a sus usuarios. Mientras enfrentaba una aguda crisis por falta de atención de sus pacientes, la EPS adquiría bienes inmuebles suntuarios dentro y fuera del país que pasaron directamente al patrimonio de la EPS.

Con la plata destinada para la atención de los afiliados, la cuestionada EPS compró, entre otros, 28 clínicas, 14 lotes, realizó millonarias inversiones en hoteles de lujo (Río Grande Country Club), campos de golf y sedes para equipos de fútbol y otras empresas fuera del país (Canadá, México, Chile, Portugal, Noruega, Alemania, Costa Rica, Punta Cana (República Dominicana) y Estados Unidos).

Entre esos bienes adquiridos irregularmente con los recursos de la salud figura la clínica de Saludcoop Neiva, actualmente clínica Abner Lozano de propiedad del grupo Mediláser.

Esa clínica arrendada inicialmente a Esimed, (también intervenida) fue cerrada por la Secretaría de Salud del Huila por no cumplir con los estándares mínimos de calidad el 18 de agosto de 2018. En medio de esa crisis se produjeron las transacciones irregulares.

Por fin, después de seis años, la Contraloría General de la República profirió un nuevo fallo de responsabilidad fiscal que compromete al condenado ex presidente de Saludcoop Guillermo Grosso Sandoval y a Edgar Mauricio Ramos Elizalde, quien ejercía la representación legal.

Desviación

La ley contempla que las EPS no pueden utilizar los dineros del sistema de salud en infraestructura, inversiones en propiedades, planta y equipo, entre otras, tendientes a fortalecer su propia red prestadora de servicios ni en asuntos diferentes a la gestión del riesgo en salud y garantía del plan de beneficios a sus afiliados. Sin embargo, lo hizo.

La EPS Saludcoop realizó los pagos de las promesas de compraventa con recursos del Sistema General de Seguridad Social, que tenían una destinación específica y expresamente con una prohibición relacionada a la no destinación para fines diferentes a la prestación del servicio de salud de sus afiliados. Esos recursos públicos por ley están destinados única y exclusivamente al aseguramiento obligatorio en salud y a garantizar oportunamente los servicios incluidos en el POS, con cargo a la Unidad de Pago por Capitación (UPC), financiada con las cotizaciones obligatorias que pagan el Estado, empleadores y trabajadores. No para comprar bienes suntuarios como se hizo.

Según el organismo fiscalizador, la empresa Saludcoop EPS desvió los recursos que recibía para atención de los afiliados para comprar inmuebles para su propia red, entre ellos una clínica en Neiva.

La IPS cerrada en manos de Esimed.

Cartas marcadas

Según la empresa auditora Baker Tilly, durante los años 2013, 2014 y 2015 la EPS Saludcoop no generó utilidades porque la cuenta de gastos superaba los ingresos, lo que corrobora la crisis financiera. Aun así, sin dinero para atender a sus pacientes le autorizaron la compra de inmuebles ajenos al servicio.

Mientras Saludcoop atravesaba por una crisis generalizada por falta de atención oportuna a sus usuarios, en plena intervención administrativa, la EPS adquirió con cartas marcadas varias clínicas en Bogotá, Neiva y Tunja utilizando recursos públicos del sistema general de seguridad social, que tenían destinación específica.

La promesa de compraventa fue suscrita el primero de enero de 2006, en pleno año nuevo por Saludcoop EPS con 14 IPS de su propiedad, entre ellas la Corporación IPS Saludcoop Huila, en calidad de promitentes compradores y Construclínicas S.A. en calidad de promitente vendedor.

Compraventa

El contrato de promesa de compraventa de la clínica de Saludcoop en Neiva fue suscrito el 20 de enero de 2006, por las mismas partes y Construclínicas en calidad de promitente vendedor. El objeto fue transferir a título de venta a favor de los promitentes compradores y estos a su vez se obligaron a recibir al mismo título el derecho de dominio y posesión sobre el lote de terreno y la construcción hospitalaria (antigua clínica Saludcoop) ubicados en la avenida 26 entre carreras 2W y 3W de la nomenclatura urbana de la ciudad de Neiva. El inmueble consta de un sótano y seis pisos, con un área aproximada de 8.700 metros cuadrados (Inmueble que se identifica con el folio de matrícula inmobiliaria No. 200-122970).

En el contrato se pactó como precio de venta de los inmuebles el valor de 25.199 millones de pesos, suma que se pagaría en ciento cuarenta y cuatro (144) cuotas mensuales de igual valor, en las mismas condiciones financieras que el anterior contrato.

Las negociaciones quedaron registradas en la Escritura pública No. 1711 del 04 de junio de 2007, constituyendo una fiducia mercantil entre Construclínicas S.A. y Fiduciaria La Previsora cuyo objeto fue la constitución de un patrimonio autónomo con cargo al cual se emitieron los títulos de contenido crediticio.

En estas condiciones el patrimonio autónomo fue cesionario de la posición contractual Construclínicas, en los tres contratos de compraventa suscritos con Saludcoop EPS y las 14 corporaciones, por lo cual adquirió la legitimación y capacidad para recibir el pago y efectuar los cobros correspondientes a los contratos de compraventa de las clínicas Materno Infantil de Bogotá, Saludcoop Neiva y Tunja.

La jugadita

Cuando se suscribieron los tres contratos de compraventa de las clínicas, los promitentes compradores fueron Saludcoop EPS y 14 IPS, todas relacionadas con Saludcoop.

Pese a eso, quien realizó los pagos de cada una de las cuotas establecidas en los tres contratos de compraventa de las clínicas fue la EPS Saludcoop.

El 30 de septiembre de 2013, la EPS remitió comunicación a las 14 corporaciones solicitándoles el pago de las sumas adeudadas por cada uno de los promitentes compradores.

La EPS Saludcoop aceptó y suscribió una cesión con las 14 corporaciones asociadas, quedando como único titular en los contratos de compraventa de las clínicas Materno Infantil de Bogotá, Neiva y Tunja en calidad de promitente comprador.

El 27 de noviembre de 2014, el patrimonio autónomo Fiduciaria La Previsora S.A, (Fidecomiso Construclínicas) y el agente Especial Interventor Guillermo Enrique Grosso con funciones de representante legal de Saludcoop celebró un acuerdo de pago por la totalidad de las sumas que se generaron, producto del retraso en el pago de las cuotas de los contratos de compraventa de las tres clínicas.

El valor acordado, según la Contraloría, fue de 1.069 millones de pesos. Además, se acordó que ese dinero se pagaría en siete cuotas de igual valor, cada una por la suma de 152,84 millones de pesos.

La transacción

Seis meses después, Grosso y Construclínicas suscribieron un contrato de transacción cuyo objeto fue dar por terminados los contratos de promesa de compraventa de las clínicas Materno Infantil, Neiva y Tunja suscritos por las partes y resolver las posibles controversias contractuales, o pleitos futuros por la terminación anticipada y así, evitar eventuales multas.

El valor de la transacción según el avaluó realizado en el 2014 por la firma Soto Siniestra & Asociados fue de 23.972 millones de pesos para la clínica de Neiva. El avalúo para la clínica Materno Infantil ascendió a 27.403 millones de pesos y 21.196 para la clínica de Tunja.

El 12 de enero de 2016 en la Notaria 25 del Circuito de Bogotá, se realizarían los tramites del traspaso de la titularidad de la propiedad de las clínicas Neiva y Tunja a favor de Saludcoop EPS.

En estas condiciones, se decidió la terminación anticipada de los tres contratos de promesa de compraventa, con el objetivo de evitar controversias contractuales y de paso transferir a Saludcoop EPS o a nombre de quien este indicara, la propiedad de las clínicas de Neiva y Tunja. La titularidad de la clínica Materno Infantil quedó a nombre de Atempo Inversiones S.A (antes ConstruclinicaS S.A). La clínica de Salucoop de Neiva, terminó en manos de Medilaser.

La negociación

La empresa Medilaser le presentó a Saludcoop, el 27 de febrero de 2018, la propuesta para la compra de la clínica de Neiva por valor de 27.600 millones de pesos.

En efectivo pagaría 7.000 millones y el resto 20.600 millones a través de la cancelación de los créditos de acreencias reconocidas, certificadas y graduadas de las cuentas por servicio de salud y gastos de administración, dentro del proceso de liquidación de Saludcoop.

Dicho y hecho. Saludcoop aceptó la propuesta de Mediláser. El primero de junio de 2018, mediante escritura pública No. 1508126, la Fiduciaria La Previsora S.A. le otorgó la titularidad de la clínica de Neiva a Medilaser.  Lo mismo ocurrió con la clínica de Tunja por 25 mil millones de pesos.

Pagos irregulares

En estas circunstancias, según el organismo de control, Saludcoop realizó los pagos de las promesas de compraventa con recursos del Sistema General de Seguridad Social, que tenían una destinación específica y expresamente contenía una prohibición relacionada a la no destinación para fines diferentes a la prestación del servicio de salud de sus afiliados.

“Es evidente entonces que con los pagos realizados por las cuatro cuotas del año 2015 y el pago de las mensualidades canceladas en el año 2015 para la adquisición de las clínicas Materno Infantil, Neiva y Tunja y las cuotas del año 2014 Guillermo Grosso obró con culpa grave, desconociendo toda la normatividad, con lo cual contribuyó de manera determinante en la lesión al patrimonio público”, concluyó el contralor delegado Carlos Felipe Gamboa.

Fallo fiscal

Lo que también quedó evidenciado es que la EPS Saludcoop no solo desvió recursos del sistema para gastos administrativos sin relación con los gastos médicos, sino que esta práctica sistemática entró en mora en el pago de las cuentas con los proveedores, incluso a trabajadores.

“Con esta práctica la EPS no solo produjo un daño fiscal configurado con el desvío de los recursos del sistema de salud sino que puso en riesgo la liquidez y sostenibilidad financiera del sistema en su conjunto”, anotó el funcionario de control, al proferir un nuevo fallo de responsabilidad fiscal (Auto No. 1950) proferido el 13 de diciembre pasado.

En estas condiciones, estableció que la conducta a título de culpa grave en que incurrieron los dos directivos Guillermo Grosso Sandoval y Edgar Mauricio Ramos Elizalde, quienes  tendrán que responder ahora por un cuantioso daño patrimonial, ocasionado por la compra venta de las clínicas de Neiva, Bogotá y Tunja.

Los dos contribuyeron de manera determinante en la lesión del patrimonio público con la pérdida de recursos y permitieron el giro de los pagos de las obligaciones dinerarias que se desviaron para la compraventa de las tres clínicas.

Además, decretó que las medidas cautelares de embargo de bienes que se matendran vigentes en el proceso de cobro coactivo de por lo menos 7.932 millones de pesos.

Grosso Sandoval fue condenado a seis años de prisión por otros hechos de corrupción. La sentencia fue proferida en marzo de 2023 por el juez 25 Penal del Circuito de Bogotá.

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